jueves, 27 de agosto de 2020

Vidas Ejemplares. Santa Mónica

 Santa Mónica - ACI Prensa

Mónica nació en Tagaste, una antigua ciudad al Norte de África, en el año 331; procedía de una familia cristiana y de buena posición económica, lo que le permitió recibir educación y aprender a leer y escribir, algo que era completamente extraño para una mujer según las costumbres de su tiempo. Mónica aprovechó la instrucción que había recibido para leer la Sagrada Escritura e instruirse en la fe.

Siendo aún muy jovencita fue entregada en matrimonio a Patricio, un comerciante de origen pagano, hombre irascible y de mal carácter, con el que tuvo varios hijos, entre ellos Agustín; ella procuró siempre educarlos cristianamente; el mismo Agustín en su libro “Las Confesiones” dice que él bebió “el nombre de Jesús junto con la leche materna”. Pero, con el correr de los años, Agustín tuvo contacto con distintos grupos y corrientes filosóficas de su tiempo que lo condujeron a apartarse de la fe y a llevar una vida del todo pagana.

Mónica oraba insistentemente por la conversión de su esposo Patricio y de su hijo Agustín. Patricio, finalmente, aceptó recibir el Bautismo en el lecho de muerte. Ya viuda a sus 38 años, Mónica siguió empeñada en lograr la conversión de su hijo Agustín, que seguía desenfrenado en los placeres del mundo. A donde Agustín se trasladaba Mónica lo seguía: primero mientras fue estudiante en Cartago, al norte de África, y luego en Roma y en Milán donde fue maestro; ella oraba por su hijo y con lágrimas le pedía que volviera al buen camino. En Milán Agustín conoció al obispo san Ambrosio y, admirado por su sabiduría, comenzó el camino de la conversión. Al ver el sufrimiento de aquella madre, Ambrosio la animaba a perseverar diciéndole: “ánimo, hija, es imposible que se pierda un hijo de tantas lágrimas”.

En la noche de Pascua del año 387 Mónica por fin tuvo el gozo de ver a Agustín bautizado por el obispo Ambrosio. Meses después madre e hijo se trasladaron al puerto de Ostia, cerca de Roma, donde Mónica murió a causa de la malaria; tenía 56 años; era el 27 de agosto de 387.

Según lo narra el mismo san Agustín en sus “Confesiones”, poco antes de morir, su madre Mónica le hizo saber que ya nada le interesaba en este mundo, pues lo único que ella deseaba ardientemente era verlo cristiano católico y, como ya lo veía comprometido en el servicio al Señor, ahora podía morir satisfecha. Agustín, entre lágrimas, le respondió a su madre, ya moribunda: “Tú me engendraste dos veces: a la vida y a la fe”.

Santa Mónica es, por ello, venerada en la Iglesia como modelo y patrona de todas las esposas y madres cristianas. Oremos hoy por ellas, en especial por aquellas que sufren por causa de sus esposos o de sus hijos; que Cristo Jesús, Nuestro Señor, que se apiadó del dolor de la viuda de Naim, les conceda el Espíritu de fortaleza y de perseverancia en la fe.

Colaboración del Padre Carlos Mario Valencia Párroco de San Jorge Manizales

Adoración al Santísimo.

 


Heme aquí, Jesús Sacramentado,
confiado en que escucharás mi ruego
y mi corazón rebosará de alegría  
porque me sentiré amado
y para mi alma encontraré sosiego,
tanto en la noche como en el día.
                                                                             
Yo te pido Jesús que me des tu amor
y que me enseñes, como Tú, a amar
ese es el ruego que te hago hoy, Señor.
Acógelo, Dios mío, por favor
pues yo, Jesús, te quiero imitar
y rendirte siempre la gloria y el honor.

Jesús, Tú eres el ejemplo a seguir.
Tú evangelio es norma de vida
por eso quiero ser tu discípulo, Señor
y a Ti unido quiero vivir
con mi alma a tus pies rendida
y llena de tu inmenso amor.

Amén


miércoles, 26 de agosto de 2020

Práctica del Amor a Jesucristo.

 


Nota: Tal como se había informado, aquí tenemos otra entrega de algunos apartes del libro de San Alfonso María de Ligorio para nuestro enriquecimiento espiritual. Para quien se acerca por primera vez  al blog puede buscar en entradas antiguas la primera entrega de estos apartes. 



...Pero lo que hace más caer en el pasmo es que, habiéndonos podido salvar sin padecer ni morir, eligió vida trabajosa y humillada y muerte amarga e ignominiosa, hasta morir en cruz, patíbulo infame reservado a los malhechores. Y ¿por qué, pudiéndonos redimir sin padecer, quiso abrazarse con muerte de cruz? Para demostrarnos el amor que nos tenía. Nos amó, y porque nos amó se entregó en manos de los dolores, ignominias y muerte la más amarga que jamás hombre alguno padeció sobre la tierra. Juan 3,16-21 - tanto amó Dios al mundo - Roguemos al Señor

...Venid, Espíritu Santo, e inflamad nuestros corazones en vuestro amor. ¡O amar o morir! ¡Morir y amar! Morir a todo otro amor para vivir en el de Jesús y así no morir eternamente, y viviendo en nuestro amor eterno, ¡oh Salvador de las almas!, cantaremos eternamente: ¡Viva Jesús! ¡Yo amo a Jesús! ¡Viva Jesús, a quien amo! ¡Yo amo a Jesús, que vive y reina por los siglos de los siglos! Amén»

...Más para alcanzar el verdadero amor de Jesucristo menester es emplear los medios a ello conducentes. He aquí lo que nos enseña Santo Tomás de Aquino:

1.° Tener continua memoria de los beneficios de Dios, tanto particulares como generales.

2.° Considerar la infinita bondad de Dios, que a cada instante nos tiene presentes para colmarnos de favores, y, al mismo tiempo que nos está amando, reclama también en retorno nuestro amor.

3.° Evitar con diligencia cuanto le desagrade, aun lo más mínimo.

4.° Despegar el corazón de los bienes terrenos: riquezas, honores y placeres de los sentidos.


...Otro modo muy excelente para alcanzar el perfecto amor de Jesucristo nos lo brinda el padre Taulero*, y consiste en meditar en la sagrada pasión. ¿Quién podrá negar que la pasión de Jesucristo es la devoción de las devociones, la más útil, más querida de Dios, la que más consuela a los pecadores y la que mejor inflama las almas amantes? Y ¿por dónde nos vienen más gracias que por la pasión de Jesucristo? ¿Dónde se funda nuestra esperanza de perdón, la fortaleza contra las tentaciones y la confianza de alcanzar la salvación? ¿Dónde tienen su fuente tantas sobrenaturales inspiraciones, tantas llamadas amorosas, tantos impulsos a mudar de vida y tantos deseos de darnos a Dios, sino en la pasión de Jesucristo?


*Johannes Tauler, latinizado Taulerus, en español Juan Taulero, denominado Doctor Iluminado,1​ (Estrasburgo, hacia 1300 - íd., 16 de junio de 1361) fue un teólogo, predicador y escritor místico alsaciano, considerado el fundador de la mística alemana.


martes, 25 de agosto de 2020

Salmo para dar gracias por el Don de la Vida.

 Oración por un recién nacido

SALMO DE LA VIDA

Gloria y Alabanza a Ti
Dios de la vida.
Señor, yo quiero vivir
la vida que me diste
con fuerza y alegría
para honrarte y glorificarte.
Quiero vivir mi vida
recorriendo el camino
que conduce a Ti,
en libertad y obediencia,
haciendo vida tu Palabra
y aceptando tu santísima voluntad.

Bendice mis días
pues todos ellos
te los ofrezco a Ti
porque toda mi vida
es un acto de amor
para Gloria tuya y beneficio
de mis hermanos en Cristo.

Así le doy sentido
a esta vida que me diste.
No permitas en mí, el desaliento,
el desánimo, la desesperanza.
quiero vivir esta vida que me diste
con esperanza, con fuerza,
con alegría porque amo la vida,
te amo a ti Dios mío, dador de vida
para ti son mi alabanza y gratitud.

Tú eres un Dios de vivos
y no de muertos. Nos da vida
en abundancia, lo dice tu Palabra
y nos quieres en pie, firmes en la fe,
luchando contra el mal, fortalecidos
con el Pan de vida que nos das
Pan de vida bajado del cielo,
para que caminemos con valor 
y no desfallezcamos. 
Señor de la vida,
quiero vivir mi vida feliz
y ser un cristiano auténtico
por eso necesito que seas
el centro de mi vida, Tú que eres
todo amor y misericordia.

Yo sé Señor que cuando pongo
el centro de mi vida en lo material,
eso acaba con la vida que me diste
y yo no quiero que eso pase.
Yo quiero hacer del servicio
la constante de mi vida
y hacer de la oración
el momento predilecto
para encontrarme contigo.
Yo quiero hacer, Señor,
tu Santísima Voluntad,
por eso aquí me tienes
ante tu divina presencia.

Habla Señor que tu siervo escucha.

domingo, 23 de agosto de 2020

Vidas Ejemplares. Santa Rosa de Lima.

 Santa Rosa de Lima - ACI Prensa

Biografía tomada de EWTN

Santa Rosa de Lima
(1586-1617)

"Rosa de Lima, la más bella rosa que ha producido nuestro
continente, no dejes un solo día de rezar a tu gran amigo Jesucristo,
por este continente americano tan supremamente necesitado
de las bendiciones de Dios."

El Papa Inocencio IX dijo de esta santa un elogio admirable: "Probablemente no ha habido en América un misionero que con sus predicaciones haya logrado más conversiones que las que Rosa de Lima obtuvo con su oración y sus mortificaciones".

Nació en Lima, Perú, en 1586 (año de la aparición de la Virgen en Chinquinquirá) fue la primera mujer americana declarada santa por la Iglesia Católica. En el bautizo le pusieron el nombre de Isabel, pero luego la mamá al ver que al paso de los años su rostro se volvía sonrosado y hermoso como una rosa, empezó a llamarla con el nombre de Rosa. Y, el Sr. Arzobispo al darle la confirmación le puso definitivamente ese nombre, con el cual es conocida ahora en todo el mundo. Desde pequeñita Rosa tuvo una gran inclinación a la oración y a la meditación. Un día rezando ante una imagen de la Virgen María le pareció que el niño Jesús le decía: "Rosa conságrame a mí todo tu amor" y en adelante se propuso no vivir sino para amar a Jesucristo.

Al oír a su hermano decir que si muchos hombres se enamoraban perdidamente era por la atracción de una larga cabellera o de una piel muy hermosa, se cortó el cabello y se propuso llevar el rostro cubierto con un velo, para no ser motivo de tentaciones para nadie. Quería dedicarse únicamente a amar a Jesucristo. A pesar de ello, un joven de alta clase social se enamoró de Rosa y quería casarse con ella. Sus padres estaban muy entusiasmados porque ellos eran pobres y esto daría a la joven un porvenir brillante. Pero ella, aunque hubo serios disgustos en la familia, les declaró que se había propuesto que su amor sería totalmente para Dios y que renunciaba por completo a todo matrimonio, por brillante que fuera.

Se propuso irse de monja agustina, pero el día en que fue a arrodillarse ante la imagen de la Virgen Santísima para pedirle que le iluminara si debía irse de monja o no, sintió que no podía levantarse del suelo donde estaba arrodillada. Llamó a su hermano a que le ayudara a levantarse pero él tampoco fue capaz de moverla de allí. Entonces se dio cuenta de que la voluntad de Dios era otra y le dijo a Nuestra Señora: "Oh Madre Celestial, si Dios no quiere que yo me vaya a un convento, desisto desde ahora de su idea". Tan pronto pronunció estas palabras quedó totalmente sin parálisis y se pudo levantar del suelo fácilmente.

Seguía pidiéndole a Dios que le indicara a que asociación religiosa debería ingresar y de pronto empezó a llegar junto a ella cada día una mariposa de blanco y negro y revoloteaba junto a sus ojos. Con esto le pareció entender que debería buscar una asociación que tuviera un hábito de blanco y negro y descubrió que eran las terciarias dominicas, unas mujeres que se vestían con túnica blanca y manto negro y llevaban vida como de religiosas, pero vivían en sus propias casas; pidió ser admitida y la aceptaron. Entonces vino a saber que la más famosa terciaria dominica era Santa Catalina de Siena (29 de abril) y se propuso estudiar su vida e imitarla en todo y lo logró de manera admirable, se fabricó una túnica blanca y el manto negro y el velo también negro para la cabeza, y así empezó a asistir a las reuniones religiosas del templo.
Pero sucedió que la gente admirada de su comportamiento empezó a señalarla y a llamarla "la santa". Entonces ella que sabía que nada es tan peligroso como la vanidad y el orgullo y el deseo de aparecer, se fabricó una pequeña habitación en el solar de la casa donde vivía y allí se dedicó a practicar por largas horas del día y de la noche sus meditaciones, sus penitencias y sus muchas oraciones. Allí pasará el resto de su vida y solamente saldrá para ir a misa o para socorrer a algún enfermo. Su padre fracasó en el negocio de una mina y la familia quedó en gran pobreza. Entonces Rosa se dedicó durante varias horas de cada día a cultivar un huerto en el solar de la casa y durante varias horas de la noche a hacer costuras, para ayudar a los gastos del hogar.
                                                          Testimonios para Crecer: Santa Rosa de Lima 23 agosto | Santa rosa ...
El demonio la atacaba de muy diversas maneras. Y las tentaciones impuras la hacían sufrir enormemente. Además le llegaban épocas de terribles sequedades espirituales en las cuales todo lo que fuera oración, meditación o penitencias le producía horror y asco. Y fuera de eso la gente se burlaba de su comportamiento y los mismos familiares la consideraban equivocada en su modo de vivir. Alguna vez le protestó amorosamente a Jesucristo por todo esto, diciéndole: "Señor, ¿y a dónde te vas cuando me dejas sola en estas terribles tempestades?". Y oyó que Jesús le decía: "Yo no me he ido lejos. Estaba en tu espíritu dirigiendo todo para que la barquilla de tu alma no sucumbiera en medio de la tempestad".

Es difícil encontrar en América otro caso de mujer que haya hecho mayores penitencias. No las vamos a describir todas aquí porque muchas de ellas no son para imitar. Pero sí tenemos que decir que lo primero que se propuso mortificar fue su orgullo, su amor propio, su deseo de aparecer y de ser admirada y conocida. Y en ella, como en todas las cenicientas del mundo se ha cumplido lo que dijo Jesús: "quien se humilla será enaltecido”. Una segunda penitencia de Rosa de lima fue la de los alimentos. Su ayuno era casi continuo. Y su abstinencia de carnes era perpetua. Comía lo mínimo necesario para no desfallecer de debilidad. Aún los días de mayores calores, no tomaba bebidas refrescantes de ninguna clase, y aunque a veces la sed la atormentaba, le bastaba mirar el crucifijo y recordar la sed de Jesús en la cruz, para tener valor y seguir aguantando su sed, por amor a Dios.

Dormía sobre duras tablas, con un palo por almohada. Alguna vez que le empezaron a llegar deseos de cambiar sus tablas por un colchón y una almohada, miró al crucifijo y le pareció que Jesús le decía: "Mi cruz, era mucho más cruel que todo esto". Y desde ese día nunca más volvió a pensar en buscar un lecho más cómodo.

Distintas enfermedades la atacaron por mucho tiempo. Cuando algunas personas la criticaban por sus demasiadas penitencias, les respondía: "Si ustedes supieran lo hermosa que es un alma sin pecado, estarían dispuestos a sufrir cualquier martirio con tal de mantener el alma en gracia de Dios". Y ella sí que los sufrió. En sus últimos meses exclamaba: "Nunca pensé que una persona tuviera que sufrir tanto, tanto como lo que yo estoy sufriendo. Pero Jesucristo me concede valor para soportarlo todo. “Los últimos años vivía continuamente en un ambiente de oración mística, con la mente casi ya más en el cielo que en la tierra. Su oración y sus sacrificios y penitencias conseguían numerosas conversiones de pecadores, y aumento de fervor en muchos religiosos y sacerdotes. En la ciudad de Lima había ya una convicción general de que esta
muchacha era una verdadera santa.
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Desde 1614 ya cada año al llegar la fiesta de San Bartolomé, el 24 de agosto, demuestra su gran alegría y explica el porqué de este comportamiento: "Es que en una fiesta de San Bartolomé iré para siempre a estar cerca de mi redentor Jesucristo". Y así sucedió. El 24 de agosto del año 1617, después de terrible y dolorosa agonía, expiró con la alegría de irse a estar para siempre junto al amadísimo Salvador. Tenía 31 años.

Y a esta muchacha pobre y sin estudios le hicieron un funeral poco común en la ciudad de Lima. La primera cuadra llevaron su ataúd los monseñores de la catedral, como lo hacían cuando moría un arzobispo. La segunda cuadra lo llevaron los senadores (u oidores), como lo hacían cuando moría un virrey y la tercera cuadra lo llevaron los religiosos de las Comunidades, para demostrarle su gran veneración. El entierro hubo que dejarlo para más tarde porque inmensas multitudes querían visitar su cadáver y filas interminables de fieles pasaban con devota veneración frente a él. Después la sepultaron en una de las paredes del templo. Los milagros empezaron a sucederse en favor de los que invocaban la intercesión de Rosa, y el Sumo Pontífice la declaró santa y la proclamó Patrona de América Latina.

Oración a Santa Rosa de Lima

 

sábado, 22 de agosto de 2020

Sábado Día de la Virgen.

 


Hoy 22 de Agosto 
Día de Santa María Reina
Tomado de EWTN

"La Virgen Inmaculada ... asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial
fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que 
se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores 
y vencedor del pecado y de la muerte". 
(Conc. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, n.59). 

El pueblo cristiano, movido de un certero instinto sobrenatural, siempre reconoció la regia dignidad de la Madre del "Rey de reyes y Señor de señores". Padre y Doctores, Papas y teólogos se hicieron eco de ese reconocimiento y la misma halla sublime expresión en los esplendores del arte y en la elocuente catequesis de la liturgia. 

Al ser Madre de Dios, María se vio adornada por Él con todas las gracias y títulos más nobles. Fue constituida Reina y Señora de todo lo creado, de los hombres y aún de los ángeles. Es tan Reina poderosa como Madre cariñosa, asociada como se halla en la obra redentora y a la consiguiente mediación y distribución de las gracias. 

Quiere la Iglesia que oigamos la voz de María pregonando agradecida a Dios los singulares privilegios de que la colmó. El Evangelio anuncia el Reino de Cristo, de donde fluye también el reinado universal de María. 

Esta fiesta litúrgica fue instituida por Pío XII, y se celebra ahora en la octava de la Asunción, para manifestar claramente la conexión que existe entre la realeza de María y su asunción a los cielos. La piedad del medievo fue la que comenzó en Occidente a saludar con el título de Reina a la Santísima Virgen Madre de Dios, invocándola con las palabras: Salve, Reina caelorum; Reina caeli, laetare. Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. Por nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

SALVE 

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra; Dios te salve. A Tí llamamos los desterrados hijos de Eva; a Tí suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos; y después de este destierro múestranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. ¡Oh clementísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! 

V. Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas de Nuestro Señor
Jesuscristo. Amén. 

HIMNO 

Reina y Madre, Virgen pura,
que sol y cielo pisáis,
a vos sola no alcanzó
la triste herencia de Adán. 

¿Cómo en vos, Reina de todos,
si llena de gracia estáis,
pudo caber igual parte
de la culpa original? 

De toda mancha estáis libre:
¿y quién pudo imaginar
que vino a faltar la gracia
en donde la gracia está?
Si los hijos de sus padres
Toman el fuero en que están,
¿cómo pudo ser cautiva
quien dio a luz la libertad? Amén. 

ORACIÓN 
Dios todopoderoso, que nos has dado como Madre y como Reina a la Madre de tu Unigénito, concédenos que, protegidos por su intercesión, alcancemos la gloria de tus hijos en el reino de los cielos. 

Reina dignísima del mundo, María Virgen perpetua, intercede por nuestra paz y salud, tú que engendraste a Cristo Señor, Salvador de todos. 

Por nuestro Señor Jesucristo. Amén. 

Hoy, Jesús te dice: